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martes, 21 de enero de 2014

EL DESTINO DE CLEOPATRA: ¿SUICIDIO O ASESINATO?

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En un interesante documental titulado "Who Killed Cleopatra?", se postula que la muerte de la legendaria última faraón de Egipto pudo no haber sido un suicidio sino un asesinato. Después de dos mil años del relato tradicional de que optó morir por una mordida de una serpiente venenosa, emerge una versión totalmente distinta.

La tesis del asesinato es propuesta por Pat Brown, una destacada criminal profiler, es decir, una especialista en analizar la psicología criminal y cuyos análisis han aparecido en programas radiales y de televisión. Este documental se basa en la premisa de uno de sus libros titulado "The Murder of Cleopatra: History's Greatest Cold Case" ("El asesinato de Cleopatra: el más grande caso sin resolver de la historia"). 


Pat Brown comienza su investigación a partir de dos relatos históricos de segunda mano del supuesto suicidio de Cleopatra, la última faraón de Egipto, escritos por los famosos historiadores antiguos Plutarco y Dion Casio después de un siglo de ocurrido los hechos. 

Brown investigó el tiempo que les habría tomado a Cleopatra y sus sirvientas haberse suicidado con una mordedura de serpiente venenosa o un tipo de veneno vegetal. Descubrió -con la asesoría de expertos- que en el mejor de los casos les habría tomado horas. Esto no es posible ya que crearía una inconsistencia vital con los relatos de los historiadores de que sólo tomó unos minutos, el tiempo breve que le tomaría a un siervo de Cleopatra caminar por su palacio real hasta el general romano Octavio, del cual era prisionera (no más de unos 10 a 20 minutos aproximadamente). 

También tenemos el registro del propio Octavio, donde asegura que sus soldados fueron quienes encontraron a la reina de Egipto muerta junto a sus siervas con indicios de mordidas de serpiente venenosa (esto minutos después de que Cleopatra le hiciera llegar su nota de suicidio). Dicho suicidio sería la forma de evitar la humillación pública a la que sería sometida en Roma por Octavio.

Sin embargo, Brown sospecha de que los relatos de Plutarco y Dion Casio fueron influenciados por el de Octavio, de esta manera perpetuando el mito del suicidio. 

Otro punto clave para Brown es que ninguno de los reyes ptolemaicos (de la dinastía de Cleopatra) jamás cometió suicidio. Y como profiler, Brown sabe que Cleopatra no dudaba en envenenar a sus rivales (tal como era costumbre en la antiguedad) y que estaba dispuesta a todo para lograr sus fines. Ambiciosa, inteligente y seductora, no calza con los rasgos de un suicida. 

En su investigación, Brown concluye que la serpiente no fue la asesina sino que Octavio. Octavio es la única persona que cumplía con el motivo, los medios y la oportunidad para cometer el asesinato. 


Octavio Augusto
Recordemos que en ese entonces Octavio era el general romano que había derrotado la alianza de Cleopatra con su amante, el general romano Marco Antonio. Octavio invade Alejandría, la entonces capital de Egipto y toma presa a Cleopatra en su propio palacio. Brown también analiza a Octavio. No sólo era sobrino de César sino que al igual que su tío quería hacer de Roma una dictadura, liderada por él como su emperador. De hecho, nótese que su ambición y personalidad llega a los extremos de que, después de convertirse en emperador, es el primero en declararse dios en vida, a diferencia de sus predecesores. Ambicioso al igual que su tío, Octavio como aclamado general romano sólo tenía como obstáculo a otro general romano: Marco Antonio. 


Luego de la muerte de Julio César, Octavio controlaba la parte oriental del imperio romano pero Marco Antonio controlaba toda la parte occidental. Como sabía que no podía enfrentarse directamente con Marco Antonio, Octavio decide atacar a Cleopatra, y usarla a ella para desacreditar a Marco Antonio ante el senado y el pueblo romano, mostrando a Cleopatra como una prostituta que encarnaba todos los antivalores romanos. Disfraza su plan como una guerra contra una reina egipcia (en lugar de un general romano). Obtiene el apoyo del senado, invade Egipto, Marco Antonio se suicida y Cleopatra pasa a ser su rehén. Inicialmente planea llevarla a Roma para humillarla públicamente antes de ejecutarla, una práctica común romana pero extrañamente cambia de idea. Es aquí donde Brown menciona otro punto clave para entender su cambio de opinión. Octavio temía sufrir un fiasco ya que antes había hecho lo mismo con uno de sus sobrinos -pero lugar de ser aclamarlo por los romanos fue humillado con sus burlas. Este detalle, sumado a su ambición y decisión de no correr el más mínimo riesgo, lo hacen cambiar de idea, concluyendo que la única forma de asegurar su camino a convertirse en el próximo emperador de Roma era matar a Cleopatra. Es el motivo perfecto, el tiempo justo y la forma perfecta de ocultar el asesinato. En un sentido, Octavio reescribe la historia; tal como la quería, una historia transformada en propaganda política.

Marco Antonio presenta a Cesarión junto a Cleopatra
No obstante, quedaba un segundo rival que podría amenazar los planes de Octavio de convertirse en emperador: Cesarión, el hijo de Marco Antonio y Cleopatra. Existía la opción de que Cesarión pudiera reclamar su derecho legítimo al trono romano por ser descendiente literal del gran Marco Antonio. Sólo días antes de que Octavio invadiera Alejandría, Cleopatra envíó a Cesarión al sur de etiopía. Pero inmediatamente después de la muerte de Cleopatra, Octavio envía a sus soldados a perseguirlo y eliminarlo, lo que logra exitosamente. 

Una de las ironías de estos eventos, y tal como lo señala el documental, es que fue precisamente gracias a los esfuerzos de Octavio por eliminar a Cleopatra, al final termina inmortalizándola en la historia universal.

Pat Brown
Aunque esta teoría fue propuesta por una profesional analizadora de los perfiles psicológicos de criminales y no una historiadora, algunos historiadores creen que ciertamente merece una mayor atención y análisis. Y en mi opinión, probablemente no fue la única vez en la historia que se utilizaron estos mismos métodos para encubrir un asesinato. 


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miércoles, 8 de enero de 2014

El Napoleón de Stanley Kubrick


EL NAPOLEÓN BONAPARTE DE STANLEY KUBRICK
Jorge Albarrán Riquelme
 (incluyendo las citas traducidas por el autor)
Valdivia, Chile, 8 Enero de 2014

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Luego de “2001: Odisea del Espacio”, Kubrick se enfocó en su siguiente obsesión: nada menos  que filmar la vida de Napoleón Bonaparte como jamás se había filmado. En una entrevista realizada en 1969 por John Gelmis, cuando se le preguntó por qué haría una película sobre el corso francés, Kubrick señaló que le tomaría toda la entrevista explicar su fascinación por Napoleón: la complejidad del personaje, sus logros, su vida amorosa, sus increíbles capacidades de liderazgo, su genio militar; su auge y caída y su influencia en la historia universal son sólo algunos de los aspectos que mencionó Kubrick. Pero además ve en Napoleón el planteamiento de las preguntas actuales que conciernen al ser humano. Kubrick explica:

“Pienso que todos los temas que abarca son                               peculiarmente contemporáneos – 
las responsabilidades y los abusos del poder, las dinámicas de las revoluciones sociales, la relación del individuo con el estado, la guerra, el militarismo, etc. así que ésta no será una representación histórica arcaica sino que una película acerca de las preguntas esenciales de nuestros tiempos así como lo fueron en los tiempos de Napoleón.”
La meticulosidad y perfeccionismo de Kubrick son legendarios. Durante la preproducción – teniendo la aprobación inicial de los estudios de cine - Kubrick hizo una exhaustiva investigación histórica del personaje, leyéndose todas las biografías existentes sobre el corso francés y mandando a su equipo de colaboradores hacer una detallada indexación de lo que Napoleón hizo en cada día importante de su vida, el clima de ese día, qué comió, con quiénes habló, a qué hora y sus conexiones de estos hechos con otros eventos históricos. Incluso llegó hasta el extremo de requerir muestras de los suelos de los sitios de las batallas históricas para recrearlas hasta los más mínimos detalles (sin mencionar las diversas formas narrativas y visuales que pensaba combinar seguramente de una forma innovadora). Además, contrató a uno de los mayores expertos sobre la vida de Napoleón como consultor para su película.

En esta entrevista con Gelmis, Kubrick reveló que había visto todas las películas sobre la vida de Napoleón pero que pese a ciertos logros en algunas escenas, no había visto ninguna que fuera “buena o precisa”. Ciertamente Kubrick se propuso un ambicioso proyecto de filmar la vida de Napoleón Bonaparte a una escala y extensión jamás lograda. Pese a todo, llegado el momento de la filmación, los estudios temieron un desastre financiero debido a los fracasos de taquilla de “Waterloo” y otras películas relacionadas con el tema y dieron a Kubrick la posibilidad de utilizar todo el caudal de información reunida para realizar otra película histórica a modo de consuelo siempre y cuando los papeles protagónicos fueran los impuestos por los estudios. Así nacería “Barry Lyndon” (1965), el que daría material para otro futuro artículo.  

Afortunadamente, tenemos el guión que Kubrick hizo de su proyecto de Napoleón en 1969 y que se publicó poco antes del año 2000 en internet. A pesar de que tuvo que eliminarse de la red, los herederos de Kubrick lo hicieron para publicarlo en formato de libro en un futuro. Y ciertamente lo vale.

En su artículo "Napoleon by Stanley Kubrick – A Commentary of the First Eleven Pages”, J. S. Bernstein, declaró que estaba escrito “con una vivacidad extraordinaria”, y lo definió como “una espléndida obra de arte narrativo.”

El análisis de Bernstein me parece extraordinariamente interesante porque a partir de las 11 primeras páginas del guión de Kubrick –de un total de 155, presenta estimulantes percepciones sobre la visión Kubrickiana del corso francés. Un principio tradicional de los guionistas de televisión es que las diez primeras páginas de un guión son claves para fundamentar la estructura de la historia. Y eso es precisamente lo logrado por Kubrick. El guión circular de Kubrick, con sus contrastes dinámicos y las reversiones de roles, establece los temas que se desarrollarán posteriormente de una manera precisa y económica (algo que sin duda obsesionaba a Kubrick). Bernstein nos lo explica en mayor detalle:

“El fade in (efecto de fundido de entrada) con que comienza la escena 1, y el fade out (efecto de desvanecimiento de salida) al final de la escena 13, nos indican que las 13 primeras escenas son un bloque “estructural”, una sección auto contenida, un componente de la estructura mayor de la película, la cual se compone de seis bloques o “partes”. [De este modo] el bloque de las trece escenas de las primeras trece páginas del guión corresponden a la parte 1 de Napoleón.”
En la escena inicial del guión, un napoleón de cuatro años yace acostado junto a su osito mientras su madre le lee un cuento para dormirse en una noche en Córcega. Es una escena apacible y casi idílica que nos recuerda a la atmósfera del hogar de Lischen en Barry Lyndon. El niño napoleón se va quedando dormido mientras se succiona el pulgar. Una tierna escena, pero que según Bernstein, prefigura también que todo en la vida de Napoleón vendrá como en la forma de un sueño. La escena final del guión –en la isla de Santa Helena- viene a ser como un despertar de ese sueño de gloria y poder.

Al lado de napoleón duerme su hermano mayor José pero no recibe la misma atención de su madre. De esta forma breve Kubrick parece indicarnos que es napoleón el favorito de su madre y con quién lo unirá un vínculo de adoración único. Al respecto me acuerdo de una cita de napoleón cuando -ya siendo emperador, su madre anciana le dice algo y napoleón le responde con un tono de veneración, “madre, cuando tu fallezcas, no habrá nadie en el mundo que tenga poder sobre mí.” El narrador omnisciente que introduce Kubrick en esta escena nos habla de un niño débil y enfermizo que recibe toda la atención de su madre (“ella haría cualquier cosa por mí” –dice de fondo la voz de un napoleón maduro). Pero al mismo tiempo parece sugerir que todo lo que napoleón buscará en su vida, gloria y poder, no será en el fondo más que el anhelo de su infancia buscando obsesivamente la atención y el amor maternal. De pasar a ser el centro de su familia –sugiere Bernstein- el futuro napoleón pasará a ser el centro de atención del mundo. Según Bernstein, esta es una libertad artística que se tomó Kubrick considerando el hecho de que según sus críticos y la mayoría de los historiadores, a napoleón histórico sólo le interesaba su autoglorificación.

La primera escena nos muestra un napoleón desde sus orígenes humildes. De ahí el guión salta hasta un ingenuo, tímido y sensible napoleón de nueve años en el colegio militar. Desconoce el mundo y soporta las burlas de sus compañeros por su ignorancia origen y acento. “La vida es una carga para mí” dice la voz de napoleón en off en un momento. Este es un mundo donde no hay el amor maternal que conoce. Napoleón se vuelve más introvertido y se sumerge en la lectura de los clásicos, la poesía, la filosofía y la estrategia militar. Es aquí donde Kubrick nos muestra el origen del self-made man, el hombre que se hace a sí mismo y donde comienza su verdadera educación. De hecho según Bernstein, al resto del guión se le podría titular “La educación de Napoleón”. Que Kubrick tenga a Napoleón leyendo “La conquista de la Galia por César” es un presagio de los logros de este jovencito sin ascendencia ilustre, sin refinamiento, poder ni prestigio.

Junto a su instrucción militar, y sus estudios autodidactas, se nos muestran las primeras experiencias amorosas de napoleón. Sin embargo, tanto como con las prostitutas como las demás mujeres, vemos a un joven inexperto, casi avergonzado e igualmente solitario al final –lo opuesto a lo que se verá en el futuro. Sólo en una oportunidad, el afecto de una de ellas le hace recordar inconscientemente al afecto maternal. Sin embargo, pese a toda su experiencia, nunca lograría una duradera realización en el amor. Bernstein nos comenta:
(Todo este proceso [de la vida amorosa de napoleón a lo largo de su vida] refleja el viaje de Barry Lyndon desde Nora Brady hasta las prostitutas y empleadas). Finalmente, en la escena 177, un napoleón de mediana edad, ahora apático de las mujeres y el sexo, reacciona ante la llegada de su última amante con “pesimismo”. Es el hastío de un hombre que ha experimentado una amplia vida sexual pero una vida amorosa miserable.”
            Saltamos varias escenas más hasta llegar a un día asoleado del año 1789 en la plaza de parís donde se reunirán más de trescientas personas y un grupo de líderes revolucionarios dispuestos a agitar a la multitud. Vemos a un joven napoleón más maduro mirándose ante el espejo en su traje militar. Bernstein añade:

 “Aquí es donde el adolescente reticente, todavía con algunos rasgos infantiles demostrará que se ha convertido en un hombre fuerte, confiado y autoritario. El uniforme militar le calza perfectamente, a diferencia de muchas otras cosas (como sus amigos y las mujeres).”
            Su uniforme también es un símbolo de lo que se espera de él que haga. Ha sido elegido para este día y hora. Esta será su forma de destacarse sobre los demás. Y será una escena magnífica, la primera escena de alto drama histórico de todo el guión. Hace una imponente entrada con una fila de soldados detrás suyo al toque de un tambor militar frente al Comité Revolucionario en la plaza ante trescientas personas. Napoleón se dirige a la multitud haciendo referencia a que Francia está en control de las  “debidas autoridades”, una clara alusión de que su misión es proteger al actual gobierno. Su convicción es tal que se gana a la audiencia cuando habla, refiriéndose a ellos como “esta buena gente”, “hombres honestos” y a sí  mismo como “un simple oficial del ejército”. En este sentido, Bernstein  señala:

“[Napoleón] posee un sentido innato del estilo, de tocar la nota justa. Hay una teatralidad sublime en su actuación. Tiene la presencia de mente para describirse a sí mismo como “un simple oficial del ejército”, una estratagema de oratoria para ganarse a la multitud de campesinos y trabajadores. “ 
Frente al sarcasmo, los insultos y el lenguaje violento de del líder revolucionario Varlac, napoleón no pierde el control, lo llama “Señor Varlac”. La seguridad y compostura de napoleón no dejan de llamar la atención de la multitud. No era en nada el joven inseguro de la escena anterior. Jamás nadie lo maltrataría ni se burlaría de él nuevamente. Napoleón le anuncia a Varlac que debe arrestarlo por cargos de asesinato. Varlac se resiste al arresto y napoleón le dice que entonces él lo ejecutará allí mismo. Varlac al parecer cree que es sólo una amenaza. Napoleón comienza a contar hasta 5 en forma regresiva y le apunta en una forma “cuidadosa”, la que Bernstein dice hace recordar la escena de Barry Lyndon apuntando a John Quin. Entonces le vuela los sesos sin ningún remordimiento, sin ninguna vacilación, haciendo hincapié en que sólo cumplía con las leyes del país: “Un asesino confeso acaba de ser ajusticiado.” Este hecho puede parecer chocante a algunos y plantea a la vez un oscuro lado del mismo napoleón. Bernstein señala:
“La ejecución de Varlac es un momento complejo. El comportamiento bestial de napoleón tiene el aura de un acto irracional. En la mente de napoleón no es un asesinato sino la pena capital, el antiguo principio de lext talionis. A pesar de todo ello, se ve como un asesinato a sangre fría en toda su magnitud.”
Napoleón ha cumplido con lo que se esperaba de él. Pero se ha distanciado de la audiencia. Como lo describe Kubrick, “despiadado” y “con voluntad de hierro”, napoleón se ha convertido – según Bernstein - en un “asesino por naturaleza”. Al final de esta escena – a diferencia de la consternada multitud - vemos a un napoleón extremadamente cómodo en su papel, mandándoles regresar a sus casas. Y es ésta la primera visión de napoleón como líder.

            El propósito del este primer bloque estructural (escenas 1 a la 13) es presentar –y yo diría de alguna manera explicar- el carácter de napoleón. De la escena 14 en adelante podría decirse que comienza la verdadera historia. Más adelante el guión se transforma en ciertas escenas en una especie de documental (con diferentes y variadas técnicas explicativas) pero según Bernstein no deja de perder la evolución de los personajes principales de la historia. No hay duda que bajo la dirección, los cambios en el momento y las innovaciones técnicas, visuales y narrativas que Kubrick haría al guión, “Napoleón” habría sido marcado un hito en la cinematografía mundial.

                        A pesar de que nunca tendremos el “Napoleón” filmado por Kubrick, es innegable la influencia que efectivamente el guión tuvo en sus películas posteriores (no solamente Barry Lyndon). Bernstein nos explica:

“Varios temas, técnicas y escenas de los personajes empleados en el guión de Napoleón serían usados en las siguientes películas de Kubrick. La técnica de la voz en off del protagonista reaparece en La Naranja Mecánica’, mientras que el narrador omnisciente  que provee información histórica regresa en ‘Barry Lyndon’. Tal como en ‘Barry Lyndon’, a veces el narrador de Napoleón se adelanta a la historia y le dice a la audiencia lo que va a acontecer antes de que suceda, una técnica dramática que añade resonancias de “un destino implacable y nefasto” y de “la trágica irreversibilidad del tiempo” en ciertas escenas. Un oso de peluche y la figura de un niño mimado por su madre aparece prominentemente en ‘I.A.: Inteligencia Artificial’.
En resumen, Kubrick nos muestra un napoleón desde sus humildes orígenes, tímido, sin refinamiento alguno, un self-made man que gracias a sus propios esfuerzos persiste hasta encontrar la oportunidad en la que se transforma en un líder militar y en el líder de toda una nación. Sin embargo, pese a sugerir que su búsqueda por el poder y la gloria personal no era más que un deseo obsesivo inconsciente infantil por el amor de su madre, no explica -al parecer- las razones ni las causas del desarrollo de sus enormes capacidades intelectuales, sus dotes de liderazgo ni de su enorme magnetismo personal. Quizá más que explicar, Kubrick buscaba mostrar de una manera más profunda, la gran tragedia de un hombre con tanto potencial para haber sido uno de los grandes líderes de la historia universal pero que termina convertido en el emperador y opresor de toda Francia y Europa, humillado en la derrota y desterrado a morir en una remota isla.



EL NAPOLEÓN BONAPARTE DE STANLEY KUBRICK
Jorge Albarrán Riquelme
 (incluyendo las citas traducidas por el autor)
Valdivia, Chile, 8 Enero de 2014

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BIBLIOGRAFÍA

“Napoleon by Stanley Kubrick”, Jeffrey Scott Bernstein, (publicado en el sitio web de su autor y visitado el 4 de Enero de 2014 en http://www.jeffreyscottbernstein.com/kubrick/images/NAPOLEON.pdf )

“An Interview with Stanley Kubrick on Napoleon (1969) by Joseph Gelmis” (publicado el sitio web ‘The Kubrick Site’ y visitado el 4 de Enero de 2014 en